Escrito por: Redacción SportsVenezuela / Foto: Alejandro Villegas / @Alejandrovg32
ATLANTA, Georgia. — Los Bravos de Atlanta llegaban a este reto contra Yoshinobu Yamamoto sabiendo que el camino era cuesta arriba. El bullpen había sido utilizado hasta el límite durante la serie y, al otro lado, esperaba uno de los mejores lanzadores de la Liga Nacional, dueño de una de las cinco mejores efectividades de la temporada.
Sobre el papel, Chris Sale contra Yoshinobu Yamamoto prometía ser un duelo de pitcheo espectacular.
En el terreno, terminó siendo incluso mejor
Lo que vivimos este jueves en el Truist Park fue una de esas noches que quedan guardadas en la memoria. Un juego definido por una sola carrera, un duelo entre dos de los mejores brazos del béisbol y una actuación de Chris Sale que lo coloca todavía más cerca de la inmortalidad.
Sale completó nueve entradas y volvió a demostrar por qué está atravesando uno de los mejores momentos de su carrera. Con esta actuación llegó a 95 juegos completos, colocándose a solamente dos de los 97 que consiguió Sandy Koufax, otra de las grandes leyendas de este deporte.
Y lo hizo ante los todopoderosos Dodgers de Los Ángeles, los actuales bicampeones.
El zurdo estuvo sencillamente dominante. Su variedad de pitcheos volvió a poner en aprietos incluso a Shohei Ohtani, quien tuvo una noche discreta ante la mezcla de recursos de Sale. Pero hubo un dato que llamó especialmente la atención: el veterano llegó a alcanzar las 100.1 millas por hora con su recta, una velocidad que no había registrado desde 2018.
Su segundo lanzamiento más rápido de la noche fue de 99.6 millas por hora
Todo eso, a estas alturas de su carrera, resulta sencillamente impresionante.
Pero este juego tuvo un protagonista adicional. Trey Baldwin conectó jonrón en el primer lanzamiento del encuentro, poniendo inmediatamente a los Bravos arriba 1-0. Esa terminó siendo la única carrera del partido y, por lo tanto, la diferencia definitiva entre Atlanta y Los Ángeles.
Una carrera. Nueve entradas. Un duelo de pitcheo inolvidable.
Y una barrida histórica.
Los Bravos derrotaron a los Dodgers en los tres juegos de la serie, todos por la diferencia mínima, después de una complicada gira por Minnesota y Milwaukee. Atlanta no solamente respondió: lo hizo ante uno de los mejores equipos de la Liga Nacional y recuperó terreno en la lucha por una posición privilegiada de cara a los playoffs.
Con la victoria, los Bravos quedan ahora a solamente un juego del segundo mejor récord de la Liga Nacional, posición que otorgaría el pase directo a la segunda ronda de la postemporada. Y precisamente ese puesto está actualmente en manos de los Dodgers, el equipo que Atlanta acaba de barrer.
La noche también tuvo un momento especial en el noveno inning.
Raisel Iglesias comenzó a calentar después de que Sale terminara el octavo. Yo pensé que, después del sencillo de Freddie Freeman para abrir la novena entrada, sería el momento de entregarle la pelota al bullpen.
La noche también tuvo un momento especial en el noveno inning
Raisel Iglesias comenzó a calentar después de que Sale terminara el octavo. Yo pensé que, después del sencillo de Freddie Freeman para abrir la novena entrada, sería el momento de entregarle la pelota al bullpen.
Pero Walt Weiss decidió confiar nuevamente en su as.

Sale había sido quien pidió la oportunidad de salir a lanzar el noveno inning. Y su mánager se la concedió.
El resultado fue una novena entrada más para completar una actuación que difícilmente será olvidada.
Después de la jornada, la efectividad de Sale quedó en 2.06, solamente por detrás de Jacob Misiorowski, de los Cerveceros de Milwaukee, y justo por delante de Eduardo Rodríguez, quien también se mantiene entre las mejores efectividades de la Liga Nacional. Yoshinobu Yamamoto, pese a lanzar otro extraordinario juego de pelota, terminó cargando con la derrota.
Y quizás eso sea lo más extraordinario de todo.
Dos lanzadores de primer nivel. Dos actuaciones dignas de una noche de octubre. Una sola carrera.
Chris Sale, además, sigue dejando claro que no solamente está teniendo una gran temporada: está escribiendo otro capítulo de una carrera que apunta directamente hacia Cooperstown.
Su propio mánager asegura que está lanzando al mejor nivel que le ha visto hasta ahora.
Y después de lo que vimos esta noche en Atlanta, es difícil discutirlo.
Hay juegos que uno disfruta. Hay Juegos que uno recuerda. Y hay noches como esta, en las que uno tiene la sensación de haber sido testigo de historia pura del béisbol.
Chris Sale contra Yoshinobu Yamamoto fue exactamente eso.


