Andrés Eduardo Pérez se convirtió en una “pieza apetecible” para los clubes de MLB (+Fotos)

Andrés Eduardo Pérez quiere emular lo hecho su padre Eduardo Pérez y por eso quiere jugar en la Major League Baseball (MLB). El joven de 21 años es receptor, al igual que lo fue su progenitor, algo que lo convierte en una “pieza apetecible” para los clubes del máximo circuito de béisbol del planeta.

Andrés Eduardo, nacido el 11 de junio de 1998, no tiene problemas de visado. Cuenta con nacionalidad estadouniense porque es oriundo de Georgia, donde su padre Eduardo vivió sus mejores años como bigleaguer con Bravos de Atlanta.

La agrupación belicosa conoce, gracias a los reportes de su progenitor Eduardo Pérez, sobre el talento de Andrés Eduardo y por ese motivo en 2016 lo seleccionó en el Draft Amateur de MLB, cuando el muchacho salió de la Academia Princrerest, tras culminar su bachillerato.

Atlanta tomó a Andrés Eduardo en la ronda 36 del sorteo, pero éste declinó ir a la pelota profesional para concentrarse en sus estudios. Ahora, una vez culminada su carrera en la NCAA (circuito universitario), el representante de la dinastía Pérez quiere recibir un chance de actuar a nivel rentado. Atlanta cuenta con la primera opción para firmarlo, pero el chico no descarta otras opciones. De hecho, tiene credenciales para conseguir un buen contrato.

Los registros ofensivos de Andrés Eduardo Pérez en la NCAA

En la NCAA, Andrés Eduardo disputó tres temporadas con Halcones Nocturnos del Norte de Georgia. Mostró que puede impactar consistentemente la pelota en cada uno de los 115 encuentros de la Conferencia Peach Belt en los cuales participó.

Según Baseball Reference, el imberbe Pérez coqueteó con el “Potro de los .300”, la media que separa a los buenos bateadores de los corrientes. Lució un porcentaje ofensivo de .297 luego de disparar 126 hits en 424 turnos.

Entre sus conexiones destacaron 57 extrabases, de los cuales 19 fueron dobles, dos triples y 36 cuadrangulares. Totalizó 120 empujadas y 108 anotadas. Exhibió porcentajes de embasado (OBP), slugging y OPS de .396, .606 y 1.002, respectivamente. Además se robó tres cojines en cinco intentos.

2019, una buena campaña para el prospecto

2019 representó una buena campaña ofensiva para Andrés Eduardo, hijo de un hombre que se mantuvo en la Meca de la Pelota durante 11 certámenes.

En el curso anterior de la NCAA, Andrés Eduardo conservó un porcentaje ofensivo de .330 con ocho tubeyes, 23 jonrones, 68 remolcadas y 52 marcadas en 53 compromisos. Lució un OBP de .424, un slugging de .699 y un OPS de 1.123.

2020 se presentaba como una zafra ideal para que superara estos últimos registros, pero la pandemia de coronavirus evitó que eso pasara. El COVID-19 apareció en marzo en Estados Unidos y obligó a la cancelación de la justa de NCAA. En la recortada cita de este año, intervino en nueve desafíos, sonó .353con tres dobletes, seis vuelabardas, 17 remolcadas y 13 registradas. Dejó un OBP de .498, .971 y un OPS de 1.459.

El cátcher sigue los pasos de un papá recordado en Atlanta

Andrés Eduardo quiere seguir los pasos de un Eduardo que dejó un legado en Atlanta, conjunto en el que se erigió como el cátcher favorito del lanzador derecho Greg Maddux, miembro del Salón de la Fama.

Eduardo trabajó nueve de 11 campeonatos en el Big Show con Atlanta. Con esa escuadra, golpeó .251 con 59 dobles, un triple, 29 tetrabatazos, 123 fletadas y 105 pisadas de plato en 415 choques.

En 1999 se transformó en el Jugador Más Valioso (JMV) de la Serie de Campeonato de la Liga Nacional, en la que Atlanta superó 4-2 a Mets de Nueva York. Lo hizo al tronar .500 con un par de dobletes, igual cantidad de bambinazos, cinco producidas y dos engomadas.

De por vida, Eduardo Pérez bateó .253 en 564 topes de ronda regular, en los que defendió las franelas de Atlanta, Indios de Cleveland y Cerveceros de Milwaukee. Coleccionó 85 tubeyes, dos triangulares, 40 palazos de vuelta entera, 172 impulsadas y 137 toques de pentágono.

Andrés Eduardo Pérez ha tenido a su papá como su principal mentor (Foto: Archivo)

Los ídolos de la promesa de la receptoría

Andrés Eduardo, espigado careta de 1.94 metros de estatura, tiene en su papá Eduardo y en su madre Marisol a sus ídolos fuera del diamante.

Dentro del terreno sus ejemplos a seguir con Miguel Cabrera (inicialista de Tigres de Detroit), Salvador Pérez (cátcher de Reales de Kansas City) y José Altuve (intermedista de Astros de Houston). Los admira porque son talentosos y conquistaron Series Mundiales, algo que aspira a conseguir cuando se convierta en jugador de MLB.

El joven receptor espera seguir los pasos de su compatriota Salvador Pérez (Foto: Cortesía)

Andrés Eduardo, quien espera a ser reclutado por una organización de MLB en el Draft 2020 que se efectuará en julio, cuenta con varios reconocimientos en su currículo. Ganó tres veces el reconocimiento Beisbolista de la Semana de la Conferencia Peach Belt y en 2018 fue incluido en el Primer Equipo de Estrellas del circuito universitario.

No cabe duda, Andrés Eduardo Pérez tiene los números para convertirse en “objeto del deseo” de las franquicias de MLB y por esa causa parace cuestión de tiempo para que dé un salto al profesionalismo.

Escrito Por: Joseph Ñambre | @JosephSports27

Fotos: NCAA y El Extrabase

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