Johan Santana no piensa en el Salón de la Fama

Por el camino tradicional, a través de los votos de los periodistas de la Asociación de Escritores de Béisbol de América (BBWAA), Johan Santana no podrá entrar al Salón de la Fama. Apenas estuvo un año en las papeletas y no consiguió el porcentaje mínimo requerido para mantener sus posibilidades de ingresar a Cooperstown. Sin embargo, todavía hay una posibilidad.

Al menos fue a la conclusión que se llegó cuando Tony Oliva y Jim Kaat ingresaron al Salón de la Fama a través del Comité de la Era Dorada. Ellos, al igual que Santana, tuvieron una carrera destacada con los Mellizos de Minnesota, sin embargo, se quedaron cortos cuando entraron a las boletas.

Podría un camino similar el que utilice Johan Santana. El zurdo, ganador de dos Premios Cy Young y ganador de 139 juegos en 12 años, solo consiguió el 2.4% de los votos de los reporteros habilitados, por lo que se quedó corto de ese 5% que le permitiría quedarse otro año en las boletas. Sin embargo, ese resultado fue observado como injusto por otros reporteros.

Después de todo, Johan Santana dominó gran parte de su época como lanzador activo. Entre 2003 y 2010, el zurdo dejó efectividad de 2.89 con 1648 ponches durante los 1670.2 episodios que lanzó. Además, su efectividad ajustada de 150 indicaría que fue un pitcher más rendidor que el 50% de sus colegas durante esa época. Son números que respaldarían su candidatura a la inmortalidad.

“Sería genial”, respondió Santana a MLB.com cuando le preguntaron sobre un posible ingreso al Salón de la Fama. “Gané con los Mellizos, eso es lo único que sé. Si tengo la oportunidad, será genial. Si no, es algo que no estará en mí. Tuve una gran carrera. Hice a muchas personas orgullosas y estoy contento por ello. Si logras algo como esto e ingresas al Salón de la Fama, será genial. Pero lo que pude conseguir por mi país y mi familia habla por sí solo”.

Que la actuación de Santana por las Grandes Ligas fue más que destacada es evidente. Cuando estuvo a plenitud de sus condiciones, ganó una Triple Corona en la Liga Americana en 2006, apenas el segundo serpentinero que lo hace en la historia de las mayores. Incluso pudo tener otro premio Cy Young en su resumen curricular en 2005, pero terminó detrás de Bartolo Colón y Mariano Rivera en las votaciones.

De haber ganador ese galardón, su destino seguramente habría cambiado. Solamente 11 pitchers en las Grandes Ligas tienen tres o más Cy Young en su carrera y solo Roger Clemens no está en Cooperstown.

«Puede que sean un tipo digno para ti, pero para otros, no lo son», dijo Santana. “Así son. A veces te dicen: ‘En mi opinión, solo dos merecen estar en el Salón de la Fama’. Pero otros dicen: ‘Todavía no voy a votar por él. Lo haré esperar. Lo haré sufrir’. ¿De qué estás hablando? Tenía escritores que me hablaban así. Yo pensaba, ‘¿Por qué estás diciendo estas cosas?’ Creo que eso está mal. ¿Es un sí o un no?»

Johan Santana y las injusticias del beisbol

Llegó el invierno de 2007 para Johan Santana luego de una larga temporada en la que consiguió 15 triunfos y, por cuarto año seguido, terminó entre los primeros cinco más votados por el Cy Young de la Liga Americana. El teléfono del venezolano sonó. Era el nuevo gerente general de los Mellizos de Minnesota, Bill Smith, quien debía hablar con él.

Podían ser muchos temas. Quizás una presentación más formal, planes para el siguiente año o la opinión del jugador estrella. Pero no, la organización le quería comunicar a Santana que debían cambiarlo, pero no por un deseo, sino porque era lo mejor para la franquicia.

Vaya injusticia para el Gocho. Estuvo por ocho años vistiendo la camiseta de los Mellizos, ganó dos premios Cy Young, consiguió un Guante de Oro y se ganó el cariño de los aficionados, para que todo terminara siendo traspasado a otro equipo. Además, debía autorizar el movimiento, porque en su contrato había una cláusula de no cambio.

“Que ironía tan grande. Lo cruel que es el beisbol”, recordó Santana en una conversación con Meridiano. “Acepté el movimiento porque me dijeron que debían cambiarme. Pregunté por qué todo debía terminar así y Bill Smith me respondió: ‘tenemos una economía diferente y no podemos tenerte’”, continuó el lanzador, agregando un “que injusta es la vida”.

Johan Santana solo le puso una condición a la gerencia de Minnesota. Quería estar el mayor tiempo posible cerca de su familia en Florida, por lo que no deseaba irse a la Costa Oeste de los Estados Unidos.

“Aparecieron los Medias Rojas y los Yankees, pero ese año regresó Andy Pettite, razón por la que dijeron a los Mellizos que no me querían, porque pensaban que los estaban utilizando para presionar a Boston”, explicó el criollo. “Minnesota quería algunos prospectos de los Medias Rojas. Pero se echaron para atrás y me quedé como en un limbo”.

Su nombre iba y venía en discusiones. El celular de su agente sonaba constantemente por equipos de distintos lados intentando convencerlo para que aceptara irse al Oeste, sin embargo, el zurdo solo tenía un lugar donde quería lanzar. “No me quería ir de Minnesota. Ese año compré una casa y arreglaba todo para sentirme más cómodo. Creo que pasé cuatro días en esa casa”, dijo.

Seguían transcurriendo los días y Johan Santana seguía siendo un mellizo. Ya se celebró el feliz año 2008 y todos los programas deportivos se preguntaban para dónde iba el merideño. Se cansó de informaciones, razón por la que le dijo a su agente que no conversaba más de traspasos hasta que se concretara algo.

Hasta que llegó esa llamada de su representante. El 2 de febrero fue adquirido por los Mets de Nueva York por Carlos Gómez, Phillip Humber, Deolis Guerra y Kevin Mulney. “Cuando llegué a esa ciudad fue algo impresionante. Quedé contento porque podía estar con mi familia en los entrenamientos primaverales: con mis hijas y esposa”.

Escrito por: César Sequera Ramos |@CesarSequera11

Foto: Mellizos de Minnesota

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