Reacción de los Tiburones de La Guaira tiene numerosos factores catalizadores

Cardenales de Lara y Águilas del Zulia son dos novenas que se han mostrado imparables en la primera mitad de la Liga Venezolana de Béisbol Profesional  (LVBP), no en vano comparten el primer lugar en la tabla de posiciones, aunque si de momentos hablamos, ninguno atraviesa por uno tan bueno como Tiburones de La Guaira. O al menos no durante los últimos 10 compromisos.

Si bien los pájaros rojos llegaron al ecuador del curso con seis triunfos al hilo, los litoralenses también ostentan una racha significativa de cinco lauros al hilo y poseen el mejor récord del circuito en la última decena de jornadas disputadas, con 8 triunfos y solo dos reveses.

Este rendimiento le ha permitido a la escuadra de Renny Osuna catapultarse de un solo envión hasta el tercer peldaño de la clasificación, después de un inicio titubeante en el que se mantuvieron ocupando los puestos sotaneros.

Buscar un único responsable del auge de los Tiburones  resulta cuesta arriba. A pesar de que el rendimiento colectivo ha sido fundamental, existen intervenciones particulares a las que se les puede adjudicar parte del éxito.

Monstruo de tres cabezas

El trío ofensivo conformado por Alberto González, el brasileño Leonardo Reginatto y Juan Apodaca ha causado estragos en los contrarios

González, por segunda campaña consecutiva, cuenta con un inicio prolífero. Su nombre aparece entre los 10 mejores bateadores del circuito en cuanto a promedio, con .338, y la semana anterior, en la que Tiburones finalizó invicto, el “Tico” aumentó su producción al batear de 22-9 (AVG .409), con 4 empujadas y 7 anotadas.

Mientras que a la defensiva continúa mostrando la solvencia que siempre lo caracterizó y le dio estabilidad a Osuna en el tercer cojín, donde los salados sufrieron inconvenientes precisamente desde su salida.

Reginatto puso la samba

Reginatto, en tanto, cuenta con una cosecha muy similar a la de su compañero González, aunque con mejor ritmo remolcador. Registra .337 de average, noveno mejor del campeonato, y 14 fletadas, de las cuales un alto porcentaje las obtuvo entre el 25 de noviembre y el 1 de diciembre.

Dentro de este periodo el foráneo brilló con promedio de .476, producto de 10 imparables en 21 turnos oficiales, pisó el plato en 6 ocasiones y llevó a la registradora hasta 9 compañeros.

Del grupo, Apodaca es el que más “discreta” actuación ha tenido. Su contribución con el bate no se ha hecho trascendental en el torneo, porque se reportó tarde y no acumula los turnos necesarios para figurar entre los mejores.

No obstante, el average de .428, con 2 jonrones y sus 10 rayitas impulsadas en 14 partidos, no dejan de ser cifras llamativas y que reflejan su valía directa en el resurgir escualo.

Con similitud a sus otros dos compañeros, viene de unas últimas cinco participaciones fructíferas en las que arrastró a cinco tiburones hasta la goma, con un vuelacercas y un doble entre los cinco incogibles que contabilizó en 13 comparecencias frente a los escopeteros rivales.

El aporte de Apodaca ha llegado incluso desde la receptoría, posición desde donde ha ayudado a sus lanzadores a cumplir con un mejor desempeño en la lomita, así lo hizo notar su mandamás, el joven Osuna.

En franca mejoría

Precisamente es el staff de monticulistas otro de los grandes protagonistas del gran ambiente que se vive en el clubhouse varguense.

Su mejora ha sido significativa y para muestra un botón. En los cinco desafíos que sostuvieron la semana anterior, los serpentineros de Tiburones admitieron solo 14 carreras limpias en 46 entradas de labor para un 2.73 de efectividad.

Fueron los relevistas los que más yugo ejercieron sobre sus adversarios. En 19 episodios  admitieron solo 3 anotaciones lícitas (1.42 EFE), mientras que los abridores recibieron 11 en 27 capítulos (3.66 EFE).

Abridores no fueron dominantes

En las estadísticas se aprecia que los iniciadores no fueron tan dominantes como sus compañeros del bullpen; sin embargo, hubo aperturas notables como la de los dominicanos Wander Beras y Ángel Ventura, al igual que la del novel criollo Víctor Díaz.

Beras, por segunda aparición corrida, ejerció un yugo sobre Navegantes del Magallanes al permitirles solo una carrera en 6.2 tramos. De hecho, estuvo coqueteando con el juego sin hits ni carreras hasta antes de su salida.

Ventura también descolló en su trabajo en Margarita, donde apaciguó los bates de Bravos en 6.1 actos de una sola carrera admitida. Su progreso es significativo y pasó a ser uno de los potenciales despedidos a baluarte en el cuerpo de pitchers de Renny Osuna.

Díaz fue la gran sorpresa. En su primera campaña en la LVBP y también su primer juego iniciado trabajó sin aspavientos cinco capítulos frente a los insulares para estrenar su cuenta de victorias en el torneo local.

Para la gerencia de los Tiburones  de La Guaira resulta todo un motivo de regocijo que todos estos factores catalizadores se estén conjugando para llevar a cabo la reacción que han tenido hasta ahora y que los tiene con ritmo hacia la postemporada, misma que se les hizo esquiva en el certamen previo.

Escrito por: Rayner Rico/  @RaynerRico29

Foto: Prensa Tiburones

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