El camino hacia una nueva temporada ya comenzó, y para Ronald Acuña Jr. el Spring Training representa mucho más que una simple puesta a punto física. Es un nuevo comienzo. Luego de un 2024 marcado por la lesión que le impidió vivir el campamento desde el primer día, el jardinero venezolano regresa saludable, motivado y con un objetivo claro: volver a competir al máximo nivel con los Bravos y representar a su país en el próximo Clásico Mundial de Béisbol.
“Estoy súper contento de estar aquí otra vez con mis compañeros. El año pasado no tuve la oportunidad desde el principio por la lesión, pero es un nuevo año, un nuevo comienzo”, aseguró Acuña en los primeros días de trabajo en el complejo de los Atlanta Braves. La energía es distinta. Hay hambre. Hay ilusión. Y también hay cuentas pendientes.
La LVBP, una base clave en su desarrollo
Parte de esa motivación tiene raíces profundas en casa. La experiencia de jugar en la Liga Venezolana de Béisbol Profesional ha sido, según el propio Acuña, fundamental en su crecimiento como pelotero.
“Me ayudó mucho a desarrollarme. En el contacto, la defensa, correr las bases, la toma de turnos… Mientras más experiencia tenga, mejor será el conocimiento cuando venga a Grandes Ligas”, explicó.
Más allá de lo emocional, el invierno en Venezuela le permitió afinar detalles técnicos y reforzar aspectos mentales del juego. Con el Clásico Mundial en el horizonte, esa competencia de alto nivel se convierte en una preparación ideal para asumir el reto de vestir nuevamente el uniforme vinotinto.
Competencia interna que eleva el nivel
En el terreno, Acuña no baja la intensidad ni en prácticas. Durante sesiones de Live BP se enfoca en hacer buen contacto, tomar buenos turnos y, sobre todo, competir. “Siempre salgo a competir, incluso siendo mis compañeros”, confesó.
Esa mentalidad se traslada también a la relación con figuras como Ozzie Albies y otros compañeros con quienes mantiene una sana rivalidad, apuestas amistosas y bromas constantes, especialmente pensando en el Clásico Mundial. Esa competencia interna no divide: potencia. Los obliga a exigirse más cada día.
Sobre el lineup de Venezuela y las decisiones del manager, Acuña fue claro: está dispuesto a jugar donde sea necesario. Aunque prefiere el jardín derecho —posición que ocupa a diario en Atlanta—, deja la decisión en manos del cuerpo técnico. “Yo soy simplemente un jugador más”, afirmó, dejando en evidencia su compromiso colectivo.
Ronald Acuña Jr y unos nuevos retos en Atlanta
Los Bravos vienen de una temporada por debajo de sus expectativas. Hubo lesiones, ajustes y momentos complicados. Pero el mensaje dentro del clubhouse es uno solo: renovar metas y volver a pelear por el campeonato.
Con movimientos en el roster y cambios en el cuerpo técnico, el objetivo sigue intacto. “Es la misma meta: traer otro campeonato a esta ciudad”, sentenció Acuña. La fanaticada en Atlanta sigue siendo un motor fundamental, y el deseo de mantenerse saludables durante todo el año es una prioridad compartida.
Para el venezolano, 2026 representa la oportunidad de reafirmar liderazgo, impacto y consistencia en una organización que aspira a dominar nuevamente su división y competir en octubre.
Estilo, raíces y personalidad en el terreno: el estilo de Ronald Acuña Jr
Hay otro elemento que distingue a Acuña: su estilo. Guantes, guantines, spikes y accesorios personalizados forman parte de su identidad. Para él no es solo estética; es expresión.
“Me enfoco en dónde vengo, en mis raíces, en La Sabana, Venezuela. Siempre trato de poner pequeñas cosas en el zapato, el guante o el guantín”, explicó.
Aunque prioriza que “se vea bien”, detrás de cada detalle hay un mensaje y una conexión con su historia. Es su manera de llevar a Venezuela consigo en cada juego.
Un mensaje claro para la afición
Acuña no olvida el respaldo recibido durante el invierno y sabe que la temporada será larga e intensa, tanto en Grandes Ligas como en el Clásico Mundial. Su mensaje para la afición venezolana es de gratitud y compromiso.
A sus 28 años, Ronald Acuña Jr. está listo. Motivado. Saludable. Con experiencia acumulada y con la determinación de competir cada turno como si fuera el último.
El reto es grande. Pero si algo ha demostrado el oriundo de La Sabana, es que cuando está en plenitud, puede cambiar el rumbo de una temporada… tanto en Atlanta como con Venezuela.
Por Alejandro Villegas | @Alejandrovg32



