Salvador Pérez necesita hacerse amigo de la sabermetría

Los problemas que amargaron los últimos años a Salvador Pérez ya quedaron en el pasado. Su codo, al que se le practicó una operación Tommy John que lo sacó de toda la temporada de 2019, ya está fuerte y saludable. El COVID-19, que lo limitó durante el Spring Training de 2020, hace rato que lo superó y su visión, borrosa durante algún punto de la última campaña, está nítida. Todo está en regla.

Son noticias más que alentadoras para Pérez, quien iniciará una de las zafras más importantes de su carrera. Con 30 años de edad, irá a su última campaña del contrato actual, por lo que una destacada actuación le permitirá negociar un contrato que le garantice estabilidad y que más nunca lo vean como un pelotero con sueldo debajo de lo esperado.

Pero para que eso suceda, tendrá que hacer las paces con la sabermetría, ese método que se instauró en las Grandes Ligas y que es utilizado en demasía al momento de negociaciones contractuales. De momento, Salvador Pérez y la analítica están enemistados.

Porque las estadísticas añejas vieron al receptor como uno de los beisbolistas más destacados de los últimos años. Desde 2015, entre los caretas, Pérez es tercero en cuadrangulares (108), quinto en carreras remolcadas (326) y séptimo en anotadas (240), pese a que no se perdió toda una zafra por lesión. Además, cinco Guantes de Oro y tres Bates de Plata engordan su resumen curricular.

Sin embargo, la sabermetría lo ve diferente. Dentro del mismo periodo utilizado dentro de las métricas estándar, Salvador Pérez quedó ubicado en el puesto 16 en carreras creadas ponderadas ajustadas (96), por lo quedó evaluado 4% debajo del promedio de la liga. En wOBA, una especie de promedio de embasado más detallado, fue ranqueado de 17 (.317). En WAR, guarismo sobre utilizado, lo envió al lugar 23 (4.8) entre colegas de su posición, detrás de Austin Hedges (5.6), Roberto Pérez (8.0) o Jason Castro (9.4).

Embasarse más, la obligación de Salvador Pérez

Esa renuencia de la sabermetría por tener una mejor percepción sobre Salvador Pérez tiene un motivo claro: la poca habilidad que mostró para negociar boletos. De por vida, consiguió un boleto el 3.4%, por lo que su OBP vitalicio es de .300, lejos del .320 que la sabermetría consideraría promedio.

«Pienso que sólo queremos ganar con este equipo, ¿sabes?», dijo Pérez a MLB. «Vamos a competir», prometió. «Nos han traído a algunos buenos peloteros, que tienen experiencia en las Grandes Ligas y también en los playoffs. Sólo queremos ganar. Somos un buen equipo, vamos a prepararnos para estar listos cada día, jugar a nuestro mejor nivel y ver qué pasa al final».

Sin embargo, hacer ajustes dentro de su ofensiva también debería estar entre sus prioridades. Buscar más paciencia, detectar lanzamientos fuera de la zona de strikes y dejarlos pasar. Buscar más boletos que, quizás no sean tan divertidos como un cudrangular, pero serán la clave para mejorar su OBP y mejorar su evaluación por la analítica.

Escrito por: César Sequera Ramos |@CesarSequera33

Foto: Kansas City Royals

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