Anthony Davis fue una bestia amaestrada por el Heat

Las faltas personales condicionaron a "La Ceja"

Nos acostumbramos a ver cómo Anthony Davis abusa de sus rivales en la zona pintada. Puntos, rebotes y faltas ocasionadas con una facilidad asombrosa que le da una bocanada de oxígeno a los más clásicos centros. No obstante, este domingo fue él quien se vio como el mayor de los inocentes ante una jauría de perros liderada por Jimmy Butler.

Temprano, en el propio primer período, «La Ceja» cometió par de faltas que lo condicionaron. Pronto Miami consiguió su mayor victoria: minimizar sobremanera el daño que el All-Star es capaz de hacer, y tener vía libre para atacar al aro ante un equipo cuyo mejor defensor tenía las manos atadas.

Anthony Davis: inocente

En el segundo cuarto Anthony Davis fue víctima de Kelly Olynyk, quien vendió una falta ofensiva como si fuese Marcus Smart. Los árbitros cayeron en la «trampa». «AD» careció de garra, de maña: era una situación clave en el partido que no luchó ni reclamó como debió hacerlo.

Davis no le pidió a Vogel que interviniera con un desafío que hubiese ganado. En el segundo encuentro, por una acción mucho menos clara, y que además fue en el primer cuarto, el entrenador de los Lakers utilizó su revisión. ¿Por qué no hacerlo tras una acción que los condicionaba tanto como esa? Parecía que ninguno estaba en el juego como lo estaba Miami. Y lo pagaron caro.

En el tercer cuarto una novatada de Davis le sacó una sonrisa a Jae Crowder. Cuarta falta con toda la segunda mitad por delante. Fue la estocada. Aunque luego la mejor dupla que ha tenido LeBron amenazó con reaccionar, no entró de lleno al encuentro ni tuvo la intensidad habitual.

Se fue en blanco en el último cuarto, aún cuando jugó 9:42 del mismo. Terminó con -26 en el diferencial de puntos mientras estuvo en cancha, su peor registro de la temporada.

Mérito para el Heat, que apostó por doble marcarlo prácticamente cada vez que recibía la pelota. Pero más allá de ello, él sabe que comprometió su partido a raíz de errores inocentes. También sabe que no debe volver a ser víctima de una escuadra que prefiere morir desangrada antes que tirar la toalla. Para el cuarto juego debe ejercer su rol de verdugo desde el inicio, o los Lakers verdaderamente estarán en problemas.

Escrito por: Jorge Fernández / @SirGeorgeF.
Foto: NBA.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

Botón volver arriba