Escrito por: Alejandro Villegas / @Alejandrovg32 / Foto: SportsVenezuela
Este domingo 17 de mayo se cumplen exactamente dos meses desde que Venezuela conquistó su primer título en el Clásico Mundial de Béisbol, un logro que marcó un antes y un después para el béisbol latinoamericano. Entre los protagonistas de esa gesta estuvo Ranger Suárez, lanzador abridor de Medias Rojas de Boston, quien tomó la lomita en dos de los juegos más importantes del torneo: el debut vinotinto ante Países Bajos en la primera ronda, y el crucial encuentro de cuartos de final ante la potente selección de Japón.
Suárez no fue el pitcher más dominante del torneo, pero fue parte esencial de ese grupo de héroes que hizo posible lo imposible.
Con su sencillez característica y la alegría intacta, el lanzador habló con Sports Venezuela sobre cómo vive ese campeonato en perspectiva.
Suárez recuerda la proeza como si fuera ayer
Al preguntarle cómo vive aquella conquista con el paso del tiempo, Suárez no duda. «Parece que fue hecho ayer», dice. «Contento, contento.» Esa alegría sigue presente en su día a día, incluso en los vestidores de las Grandes Ligas.
Según contó, cada vez que llega al clubhouse de Medias Rojas, no pierde la oportunidad de recordárselo a sus compatriotas: «Le digo a Wilson, a Abreu: brother, no somos campeones del mundo. Sí, todos los días lo recordamos, todos los días estamos bromeando con esas cosas.»
Su vida cambió de maneras que van más allá de los números o los titulares. La gente se acerca distinto.
«Algunas personas te dicen: fírmame esto, campeón del mundo», relata con una sonrisa implícita en cada palabra. Para Suárez, sin embargo, más allá del reconocimiento público, lo que queda es la memoria de haber disfrutado cada instante junto a sus compañeros.
«Me lo disfruté al 100%, todo, desde el primer día hasta el último día que estuvimos ahí con la selección, con los muchachos.»
La mirada hacia Boston
Con el campeonato guardado en el corazón, Ranger Suárez tiene puestos los ojos en el presente. Los Medias Rojas de Boston no arrancaron la temporada del mejor modo, pero una victoria reciente encendió una chispa de optimismo. «No hemos tenido buen arranque», reconoció el venezolano, sin rodeos. «Pero yo creo que es seguir trabajando, seguir dando el 100%, que en algún momento van a venir esas rachas de victoria que siempre trabajamos para que lleguen.
«Su filosofía es clara y revela la madurez de un atleta que ya ha tocado la cima. «Lo que doy es mi 100% para ayudar al equipo a ganar. Independientemente de lo que pase con mis números personales, yo creo que lo más importante es el equipo.» Una mentalidad ganadora que, sin duda, fue parte del ingrediente secreto de la Venezuela campeona del mundo.

