- Escrito por: Joseph Ñambre | Cuenta de X: @JosephSports27
- Foto: MLB | Sitio web oficial: mlb.com
Dice un conocido refrán que «la paciencia tiene un límite» y, al menos, en el caso de Willson Contreras la misma parece haberse agotado, porque la noche del lunes recibió un pelotazo en el tercer inning por parte del lanzador Brandon Woodruff, miembro de Cerveros de Milwaukee que derrotó 8-6 a Medias Rojas de Boston en la reciente jornada de la Major League Baseball (MLB).
¿Por qué el inicialista venezolano está cansado de los pelotazos? Según los periodistas Adam McAlvy e Ian Browne, de MLB.com, fue la vigésima cuarta vez que el jugador es impactado por una esférica tirada por un serpentinero espumoso, algo que ya le parece inaceptable. Por ese motivo, emitió una advertencia a los pítchers de la novena de Wisconsin, que este martes lo volverían a retar en Fenway Park.
«La próxima vez que me golpeen, voy a llevarme a uno conmigo. Ése es el mensaje”, señaló el expelotero de Cachorros de Chicago y Cardenales de San Luis, tras el reciente enfrentamiento de fase regular, en el que dejó claro que ya no cree en las explicaciones que le dan los escopeteros lupulosos, quienes aseveran que estas situaciones carecen de intencionalidad. “Siempre dicen, ‘no estoy tratando de darte’, eso ya cansa”.
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El carabobeño, de 33 años de edad, cree que recibir 24 bolazos por parte de un mismo equipo no ocurre al azar y por esa causa, espera que esa situación acabe a la brevedad.
Piensa que estas cosas no deben ocurrir porque hace que los ánimos de los beisbolistas se alteren en un deporte que, a su entender, es un verdadero espectáculo y no merece ser empañado por hechos de este tipo. Reiteró que no tolerará más este tipo de acciones, porque lo molesta.
“Me molestó, la vez número 24. No es coincidencia. Van ahí con intención. Está bien, eso es parte del pitcheo. Pero la próxima vez que me golpeen, el mensaje es claro. Me voy a llevar a uno conmigo”, agregó el excátcher que se fue de 3-3 con un jonrón, dos empujadas, una anotada y una base por bolas recibida en el careo contra Cerveceros. Le pegó la conexión de vuelta entera al nativo Ángel Zerpa en el noveno tramo, sin gente en los senderos.
Hermano de Willson habló sobre el tema
William Contreras, hermano de Willson y careta de Milwaukee, observó el incidente entre su familiar y Woodruff, y evitó que ellos protagonizaran un hecho violento, que hubiera empañado en cotejo. Recordó que Willson actúa en cada tope con intensidad y por ese motivo trata de imponer su estilo de batear frente a cualquier tirador, incluso frente a aquellos que acostumbran a ejecutar envíos pegados al cuerpo.
«Así es como él juega”, indicó William, quien afirmó que los árbitros determinaron que Willson fue tocado por una sinker de Woodruff, que alcanzó las 92.9 millas por hora (MPH). “Dijeron que lo golpeó, así que es pelotazo”.
Woodruff también habló sobre el bolazo y aseguró que todo pasó porque Willson deja muy poco espacio entre la zona de strike y su humanidad al momento de pararse en el plato, al punto de haber sido golpeado 110 veces a lo largo de su trayectoria de 11 campañas en Las Mayores.
“Ya hemos pasado por esto. Él está tratando de jugar su juego y de encender a su equipo. Una vez que entendí lo que estaba pasando, no iba a dejar que me afectara en la lomita. Sabía que tenía un trabajo que hacer”, dijo Woodruff.


