Escrito: Alejandro Villegas / @Alejandrovg32 / Foto: SportsVenezuela
El 17 de marzo de 2026 quedó marcado como un día histórico: Venezuela derrotó 3-2 a Estados Unidos para conquistar su primer título en el Clásico Mundial de Béisbol.
Pero más allá del resultado, hay historias que explican el verdadero significado de ese campeonato. Una de ellas es la de Rouglas Odor, coach de infielders de los Cleveland Guardians, quien vivió el torneo desde adentro y hoy ofrece una mirada íntima de lo que representó ese logro.
“Fue un honor… y lo más bonito fue la unión”, expresó el dirigente
Para Odor, el título no se mide solo en lo deportivo, sino en lo emocional.
“La realidad es que sí, fue de verdad un honor, un privilegio haber participado en el Clásico Mundial de este año y haberlo ganado”.
El coach venezolano, quien participó en su tercer Clásico, no duda en señalar cuál fue el factor determinante del campeonato.
“La clave de haber logrado este éxito que nosotros logramos, yo pienso que fue la unión”.
En un equipo cargado de talento, esa cohesión no era garantía.
“Es difícil unir a un grupo de jugadores con tanto talento… y de la manera que nosotros nos unimos de verdad que fue digno de admiración”.
El momento en que supo que serían campeones
Todo equipo campeón tiene un punto de quiebre. Para Odor, ese instante llegó antes de la final.
“Cuando le ganamos a Japón, yo supe porque nosotros estábamos preparados para el campeonato”.
Ese convencimiento interno fue producto de la preparación y la confianza en el grupo.
“Muy seguro de la preparación de todos los integrantes del equipo”.
Vivir la final: trabajo antes que emoción
En medio de la tensión del juego decisivo, Odor no se dejó llevar por la emoción. Su enfoque fue claro y profesional hasta el último out.
“Yo estoy buscando la manera de ayudar al equipo, de ponerlo en una buena posición para tener éxito”.
Incluso en los momentos más dramáticos, su mentalidad se mantuvo firme.
“No pasó nada, simplemente buscar la manera de ayudar al equipo”.
Cuando entendió la magnitud de lo logrado
Curiosamente, no fue en el terreno donde Odor dimensionó lo que habían conseguido.
“Yo me di cuenta de lo grande que fue haber ganado el campeonato cuando iba en el avión de regreso de Miami para Arizona”.
Fue allí, lejos del ruido del estadio, cuando conectó con el impacto real del triunfo.
“Ahí fue donde empecé a ver las redes y me di cuenta de los mensajes tan bonitos que todos los venezolanos nos enviaban”.

Un título que trascendió el béisbol
Para Odor, el campeonato tuvo un significado que va más allá del deporte.
“Contento de haber unido a todos los venezolanos, que le hacía falta al país y nos hacía falta a todos nosotros”.
En sus palabras, se resume lo que fue ese Clásico: no solo un torneo ganado, sino un momento de identidad, orgullo y conexión para millones de venezolanos dentro y fuera del país.
Desde su rol como coach, Rouglas Odor fue parte de un logro histórico. Pero su testimonio revela algo aún más profundo: cómo un equipo logró algo que parecía imposible en el terreno… y necesario fuera de él.
