Por Andrés E. Silva (@SoccerEduardo) / Foto: RFEF
Jon Aramburu y Yangel Herrera hicieron historia este sábado en Sevilla. La Real Sociedad venció al Atlético de Madrid en tanda de penaltis y se coronó campeona de la Copa del Rey, convirtiéndose en los primeros futbolistas formados en el fútbol criollo en levantar un título en España.
El estadio La Cartuja fue el escenario de una final que lo tuvo todo. Goles, prórroga, nervios y penaltis. Empate 2-2 tras 120 minutos de batalla y, al final, la Copa viajó a San Sebastián gracias a los palos de Unai Marrero, que detuvo los disparos de Alexander Sorloth y Julián Álvarez para cerrar un 4-3 en la definición que desató la locura txuri-urdin.
Aramburu centenario
No pudo haber escenario más redondo para el Búfalo. Aramburu disputó su partido número 100 con la camiseta de la Real Sociedad y lo celebró de la única manera que sabe: dejándose el alma. Salió al campo desde el pitido inicial y estuvo 113 minutos dentro, hasta que el cuerpo ya no pudo más. Los calambres, el agotamiento extremo y los momentos en que él mismo le pedía al técnico que esperara antes del cambio dijeron más que cualquier estadística. Pero las cifras también cuentan su historia: 14 acciones defensivas, seis despejes, cinco de seis duelos aéreos ganados, cuatro recuperaciones, dos intercepciones. Un lateral derecho en estado puro.
Los primeros minutos no fueron sencillos. Lookman, peligrosísimo durante toda la final, recibió balones largos por su banda y encontró espacio en varias ocasiones frente al venezolano. Pero Aramburu es, ante todo, un luchador. Matarazzo, que respondió a la pregunta de Venezuela Sports en la zona mixta sobre la actuación de su lateral, fue claro: «Creo que los primeros minutos fueron un poco difíciles para él. Ellos buscaron a Lookman con balones largos y lo encontraron a menudo. Pero Jon es un luchador y se estabilizó en el juego; después de los primeros, creo, 15 minutos, tuvo un partido fantástico. Es un jugador muy importante para nosotros porque aporta mucha emoción, mucho espíritu de lucha… puede encender a los aficionados y creo que hoy tuvo un gran partido».
El Líder Maltín Polar cumplió con creces en el día más especial de su carrera.
El partido fue un espejo roto: la Real Sociedad madrugó a los 14 segundos con un gol de Barrenetxea que dejó a La Cartuja sin aliento. Lookman empató en el 19 para el Atlético. Oyarzabal, desde el punto de penalti antes del descanso, devolvió la ventaja a los vascos. Y cuando parecía que el título estaba sellado, Julián Álvarez, en el 83, clavó un disparo en la escuadra para empatar y forzar la prórroga. Ciento veinte minutos no bastaron para separar a dos equipos que se midieron de igual a igual. Los penaltis dijeron la última palabra.
Herrera en el banquillo
Yangel Herrera vivió la noche desde el banquillo. El mediocampista caraqueño, que viene saliendo de una lesión en la pantorrilla que lo marginó durante varias semanas, no vio minutos este sábado. Pero su presencia en la Copa del Rey tiene valor propio: disputó dos partidos en la competición frente al Athletic Club y formó parte del grupo campeón en el momento más importante del torneo. La medalla es suya también.
Juntos, Aramburu y Yangel escribieron una página que nunca había sido posible para el fútbol venezolano en España. Dos vinotintos, una Copa. Y un técnico de Nueva Jersey, Pellegrino Matarazzo, que llegó en diciembre con el equipo a dos puntos del descenso y se marcha campeón cuatro meses después.
Venezuela ganó en Sevilla.
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