- Escrito por: Joseph Ñambre | Cuenta de X: @JosephSports27
- Foto: Prensa Cachorros de Chicago | Cuenta de Instagram: @cubs
Venezuela atraviesa una Emergencia Nacional, decretada por la presidenta encargada Delcy Rodríguez, desde el 24 de junio de 2026 debido a un doblete sísmico que causó -hasta ahora- la muerte de 2.945 personas y eso generó una gran tristeza en Pedro Ramírez, criollo que presta sus servicios para Cachorros de Chicago en la Major League Baseball (MLB).
Recientemente, el infielder monaguense, de 22 años de edad, le concedió una entrevista a Vinnie Duber, periodista del Chicago Sun Times, y le confesó que la tragedia patria es algo que «invade cada uno de sus pensamientos» porque enlutó a los habitantes del país y, de paso, ocasionó daños estructurales en edificios ubicados en La Guaira, Distrito Capital, Aragua, Carabobo, Miranda, Falcón y Yaracuy, donde también 16.592 personas resultaron heridas, de acuerdo con el último reporte oficial presentado por Jorge Rodríguez, presidente de la Asamblea Nacional (AN).
«Estoy muy triste por todo lo que estamos atravesando. Hay muchas muertes, muchos niños afectados y muchas personas que se quedaron sin hogar», señaló el novato nacido el 1 de abril de 2004 en Temblador que puede desempeñarse como segunda y tercera base.
Dolor compartido entre venezolanos
Ramírez integra una terna nativa al servicio de los oseznos que completan el lanzador Daniel Palencia y el cátcher Moisés Ballesteros, quienes al igual que él quedaron conmocionados por la devastación originada por los movimientos telúricos de magnitudes 7.2 y 7.5, respectivamente, que ocurrieron en el país sudamericano. La catástrofe dañó 856 edificaciones y de ellas 190 colapsaron. Esto último causó que 16.309 personas quedaran damnificadas y permanezcan en 80 campamentos transitorios, mientras logran ser reubicados, algo que le genera mucha impotencia.
“Todos somos venezolanos y todos compartimos ese dolor juntos”, comentó el jugador de cuadro interior que junto utiliza una gorra con las iniciales VZ para homenajear a las víctmas de los terremotos.
“Es una forma de mostrar que estamos con ellos y que todo lo que sienten nosotros también lo sentimos. Todos los venezolanos fuera del país estamos sintiendo eso (pesar por la destrucción que dejaron los seísmos)”.
Tranquilidad para Ramírez
En medio de un panorama bastante gris para su tierra natal, Ramírez permanece tranquilo porque sus allegados se encuentran con vida, algo que considera una bendición tras el peor desastre natural que ha atravesado Venezuela desde 1967.
«Le envié un mensaje de texto a mi mamá y no me respondió de inmediato. Así que había algo de preocupación. Eventualmente, me respondió y pude ponerme en contacto con ella… Gracias a Dios, mi familia está a salvo (pero eso no evita que me sienta muy triste por todo lo que occurió en mi país)», añadió Ramírez quien explicó que trabajar en Estados Unidos le impide tener una mayor interacción con sus allegados.
“Dejé mi hogar a los 12 años para jugar. He aprendido a vivir así, lejos de ellos. Es difícil porque estás lejos de ellos y cada vez que no te responden, siempre te preocupas porque no sabes qué le pasa a tu familia una vez que estás lejos (pero gracias a Dios mis familiares están bien en medio de esta lamentable situación)”.


