Salvador Pérez fue el capitán de la selección de Venezuela que se consagró recientemente en el Clásico Mundial de Béisbol (WBC), luego de imponerse 3-2 sobre Estados Unidos en la Gran Final, celebrada el 17 de marzo de 2026 en el loanDepot Park de Miami, Florida.
El cátcher, que el viernes debutaría en la temporada 2026 de la Major League Baseball (MLB) en el encuentro en el que su club Reales de Kansas City disputaría con Bravos de Atlanta en el Truist Park de Atlamta, Georgia, quiere recordar esa proeza por la eternidad. Por esa razón, decidió colocarse un tatuaje en su pierna derecha, en el que aparece el trofeo del WBC, conquistado por primera vez por la representación patria. Aseguró que esa imagen en su piel simboliza un gran premio al esfuerzo de una novena que nunca dejó de soñar con el anhelado campeonato, pese a no partir como favorita.
“Va a estar conmigo el resto de mi vida”, dijo a Drew Davidson, periodista deportivo de MLB.com, al momento de exhibir el nuevo dibujo que adorna su cuerpo, el cual fue elaborado por Luis Gil. “Significa mucho (esta coronación), especialmente por jugar para mi país, Venezuela”.
Un objetivo claro para el receptor
Pérez, de 35 años de edad y quien posee cinco Guantes de Oro, cinco Bates de Plata y un anillo de Serie Mundial, se alista para intervenir en su décimo quinto torneo en Las Mayores, todos con Kansas City y tiene una meta clara para esta contienda: ayudar a Reales a volver a ser monarca del Big Show.
Piensa que Reales, que ya completó una larga reestructuración iniciada en 2015 -cuando levantó su segunda y última copa del Clásico de Otoño-, ya puede competir con las potencias de la Gran Carpa, gracias a que posee astros jóvenes como el campocorto Bobby Witt Jr. y el antesalista Maikel García, entre otros, quienes son capaces de definir cotejos a su favor en momentos de presión.
“Quiero otra Serie Mundial para poder usar mi espalda (y colocarse un tatoo conmemorativo a esa deseada gesta)”.
Desempeño del cátcher en el WBC 2026
En el WBC 2026, en el que Venezuela estuvo bajo el mando de Omar López y acabó con un récord de 6-1 (dejó una foja de 3-1 en fase de grupos y una de 3-0 en ronda de nocaut), Pérez promedió .182 luego de batear cuatro hits en 22 turnos con una carrera impulsada y dos anotadas.
Este receptor carabobeño, que acumula nueve convocatorias al Duelo de Estrellas de la MLB, fue Jugador Más Valioso (JMV) del Derbi Otoñal en una ocasión, se acreditó un premio Regreso del Año de la Liga Americana y es dueño de una distinción Roberto Clemente, así como de un galardón Lou Gehrig, también ostentó un porcentaje de embasado (OBP) de .182, una de almohadillas alcanzadas (slugging) de .182 y un OPS (suma de los rubros previos) de .364.
Aunque su desempeño al ataque no fue sobresaliente, sí pudo destacar como vigilante del plato, pues tuvo sapiencia para manejar a los lanzadores abridores y relevistas, algo que allanó el camino hacia la victoria de Venezuela sobre Estados Unidos en el hogar de Marlins de Miami, donde por primera vez el conjunto nacional subió al Olimpo del Béisbol.
Escrito por: Joseph Ñambre | Cuenta de X: @JosephSports27
Foto: Prensa Reales de Kansas City


