Por Redacción Sports Venezuela / Foto: Rodrigo Oropeza (AFP)
Raúl Jiménez sobrevivió hace seis años a una fractura en el cráneo que fue catalogada como milagrosa, porque los pronósticos no eran los mejores. Su fe inquebrantable lo hizo luchar para regresar a las canchas, y lo hizo con un compañero para toda la vida: un protector especial.
El fin de la sequía mundialista con El Tri
Pasó tres Mundiales sin poder agitar las redes, y más de 120 partidos con El Tri, para finalmente estrenarse como goleador en este torneo.
Un gol histórico en el Estadio Azteca
Lo hizo en su cuarto torneo, frente a su gente y en el estadio con más aura en las citas mundialistas: El Azteca. Y su dedicatoria fue a su padre, quien falleció el pasado 11 de marzo.
La coincidencia del día 11 para sellar el triunfo
Su gol llegó también un día 11, para sellar el triunfo 2-0 de México contra Sudáfrica. La vida de Jiménez pasó de una fractura que casi termina con su vida, a vivir la gloria eterna de marcar un gol en el mejor torneo de fútbol del mundo, y en su país.
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