Ray Allen y el triple que hizo posible la dinastía del Miami Heat

Ray Allen es el jugador con más triples anotados en la historia de la NBA. Un total de 2973 cestas triples logradas en 1300 partidos jugados. Más de dos por encuentro. De esos casi 3000 encestes tanto nosotros como él nos quedamos con uno, el más valioso de todos: el que le anotó a los Spurs de San Antonio en los segundos finales del último cuarto en el juego 6 de las Finales de 2013.

 

Los principales reflectores de la dinastía del Miami Heat a inicios de la última década apuntan a LeBron James, Dwyane Wade y Chris Bosh, pero si en un mero ejercicio hipotético eliminamos aquel memorable triple de Allen, solo nos quedaría un buen equipo que no ganó tanto como prometió ganar. Así de importante fue la canasta.

 

Ray Allen = clutch

Entrando rápidamente en el contexto del partido, el Heat estaba abajo por tres puntos cuando LeBron James erró el triple del empate con 7.9 segundos restantes. Con 6.3 segundos Chris Bosh tomó un rebote casi tan valioso como la cesta que convirtió Ray Allen con 5.2 segundos. En un respiro Miami pasó de perder su segunda final en tres años a forzar un tiempo extra que se extendería a un séptimo partido y un eventual bicampeonato.

 

Uno de los iconos del catch and shoot lo hizo una vez más. Lo que para el resto de la liga sería un lanzamiento complicado, para «Jesus Shuttlesworth» fue parte de su rutina. Sin rectificar su forma de lanzar. Como si fuese un robot, pues: en automático siempre. Aunque él se lo atribuye a su «casi» desorden obsesivo compulsivo.

 

 

 

 

«Apenas el balón rebotó en el aro, supe que tenía que irme a la línea de tres. No existe un objetivo (a la hora de lanzar). No apunto. Si apunto, ahí es cuando fallo. Para mí, todo está en poner la bola en el aire. Lo haces una y otra vez, no deberías tener un objetivo«, señaló Ray hace pocas semanas.

La jugada adquiere más complejidad porque Allen aún está retrocediendo al momento de recibir el balón de Bosh. Este último se deshizo de la pelota apenas la aseguró. Fue un pase directo al veterano de 37 años que estaba allí por una razón específica: encestar tiros en momentos clave.

 

El margen de error era realmente mínimo. Ray Allen no tenía ni medio segundo para posicionarse «cómodamente». Tampoco venía con el impulso con el que tiene un jugador al salir de un bloqueo. De hecho, todo lo contrario, el ir en retroceso lo obliga a emplear un poco más de fuerza para impulsarse. Además fue un tiro defendido, Tony Parker hizo lo que tenía que hacer: cerrarlo y alzar los brazos. Insuficiente ante el mejor lanzador de todos los tiempos -te falta poco, Steph-.

 

La gesta «imposible»

 

San Antonio tenía la ventaja en la serie 3-2. Llegaron al American Airlines Arena con la misión de asegurar su quinto anillo en la historia. Y hasta los últimos segundos del partido hicieron todo bien. Tan bien que comenzaron el cuarto final con una ventaja ligeramente cómoda de 10 puntos.

 

LeBron James no estaba nada dispuesto a permitir que se le escapara una final más. Cargó con el equipo y los llevó a darle la vuelta al compromiso. Pero los dirigidos por Gregg Popovich pegaron nuevamente y se adelantaron muy peligrosamente por cinco tantos (94-89) con 28 segundos en el reloj.

 

Antes del triple inmortal, el MVP de aquella serie final, LeBron, achicó la diferencia. También hubo otro rebote ofensivo conseguido por Mike Miller que evitó que Erik Spoelstra tirase la toalla. Jugando nuevamente con casos hipotéticos pero necesarios para ilustrar la magnitud del hecho, si el mismo escenario se llega a repetir 10 veces, en las mismas condiciones, con seguridad el Miami Heat no logra remontar en ninguna.

 

El triple de Ray Allen fue la guinda al pastel de un cúmulo de acciones que condenaron a San Antonio, un equipo de época que representaba la definición de disciplina. No obstante, los «milagros» existen. Aunque decirle milagro a semejante gesta quizás es inapropiado, porque todo cada protagonista estuvo allí por algo. Si algo no hace Pat Riley es dejar el destino en manos del azar.

 

 

Veterano con propósito

Ray Allen abandonó a los Boston Celtics para tomar en Miami un rol distinto: ser un sexto hombre con asignaciones bastante específicas ofensivamente hablando. Era el oxígeno del «Big Three». El que lanzaba apenas recibía o la picaba solo una vez en el tabloncillo para penetrar y atacar el aro.

 

Había jugado 1148 partidos de temporada regular antes de debutar con el Heat, de los que solo había iniciado 9 en el banquillo. Pasó de ser un fijo en el quinteto titular a no abrir ninguno de los encuentros en su primera temporada en Florida. A pesar de ello seguía siendo letal: 41% de acierto en triples en la temporada regular y 40% en los Playoffs.

 

En las Finales promedió 10.6 puntos, 2.3 rebotes y 1.6 asistencias. Encestó 12 triples de los 22 que intentó. Un asombroso 54% que solo Danny Green superó (27/49, 55%).

 

Quizás no era una estrella, pero sí un acompañante de lujo que cualquier equipo hubiese querido tener. Su propósito era ganar al menos un anillo más, objetivo que logró.

 

Su canasta jamás será olvidada, ni por los que la celebraron ni por los que la sufrieron, mucho menos para aquel neutral amante del baloncesto. Solo se le pueden equiparar la canasta decisiva de Michael Jordan a Utah y el triple de Kyrie Irving a Golden State que completó la más grande remontada de la historia. Pero a decir verdad, las comparaciones son innecesarias. Su triple, por complejidad y contexto, significó demasiado.

 

Significó que el proyecto de Miami y sus tres referentes no se desplomara prontamente; todo lo contrario, hizo posible el bicampeonato y la posibilidad inmediata de un three-peat. Ya eso nos dice muchísimo. A la vez potenció a la máquina texana de Duncan, Parker, Ginobili, Leonard, Green y Diaw, que se vengó el año siguiente.

 

En fin, sin ahondar mucho más, simplemente hizo a la NBA más bonita. Hoy celebramos el cumpleaños 45 de Ray Allen, un Hall of Famer al que todos extrañamos.

 

 

Escrito por: Jorge Fernández / @SirGeorgeF.
Foto: NBA.
Videos: NBA, ESPN.

Fuentes: Basketball Reference, The Undefeated, NBA.

 

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