Dodgers consumó su “venganza” contra los Astros (+Videos)

Dodgers de Los Ángeles se desquitó de la afrenta cometida por Astros de Houston en la Serie Mundial 2017, en la que el último equipo ganó 4 a 3 una final en la que robó señas del primero con ayuda de tecnología, al doblegarlo el martes 5 a 2 en un duelo de la Major League Baseball (MLB), cargado de morbo.

 

¿La razón? El primer encuentro entre esquivadores y siderales durante la temporada 2020 se disputó bajo una atmósfera de tensión, misma que se originó cuando los texanos confesaron a principios de este año que cometieron trampa para coronarse en 2017.

 

A pesar de que el Minute Maid Park lució desolado, porque no se permitió presencia de público para prevenir contagios de coronavirus, el compromiso tuvo todos los elementos de una batalla.

 

Los Dodgers  no descansaron hasta conseguir su “revancha”, aunque el triunfo no se tradujo en la obtención de un campeonato, tal y como si pasó en el séptimo y último desafío del Clásico de Otoño 2017, dominado por Houston.

 

Houston tomó la delantera gracias a Carlos Correa

Carlos Correa, shortstop puertorriqueño, empleó su poder contra el lanzador estadounidense Walker Bueheler para darle la delantera a Houston. Con un estacazo solitario en el cierre del segundo inning, le dio una ventaja de 1 a 0 al conjunto anfitrión. Sacó la pelota por el jardín izquierdo con dos outs.

 

 

El propio boricua aumentó la diferencia (2 a 0) en la parte baja del cuarto capítulo con un sencillo impulsor de una rayita. Había dos outs.

 

Parecía que Correa acabaría la noche como la figura del cotejo, pero su actuación no intimidó a los miembros de Dodgers, pues ellos estaban decididos a saciar su “sed de venganza”, porque asumieron el desafío como una “guerra”.

 

Una muestra de la actitud combativa de los californianos fue la atrapada concretada por el campocorto norteamericano Corey Seager para acabar con la cuarta entrada. Se lanzó para “decapitarle” un hit al patrullero derecho estadounidense Josh Reddick. La acción inspiró al resto de sus compañeros.

 

Seager organizó la emboscada de Los Ángeles

 

Seager organizó la emboscada de Los Ángeles en el comienzo del quinto tramo. Abrió con un inatrapable, el primero de cinco sonados por los visitantes en un episodio en el que produjeron todas sus anotaciones (5) y asumieron el control de la pizarra (5 a 2), mismo que no cederían.

 

Los Dodgers  le sacaron rédito a todo lo que le dio Houston en ese acto, pues dos de sus jugadores se embasaron por boletos y otro por un error del antesalista norteamericano Alex Bregman.

 

Max Muncy, aprovechó la pifia de Bregman para llegar a la incial. Muncy esbozó una sonrisa al ver cómo el infielder de Houston ejecutó un mal disparo.

 

Estaba claro. El personal de Los Ángeles quería triunfar, a toda costa, en un partido esperado, desde hace varias semanas, por fanáticos y periodistas deportivos.

 

Los Ángeles, un club por el que consumieron turnos nueve efectivos en el quinto inning, concluyó su chance ofensivo cuando Seager pegó un rodado que facilitó una doble matanza. Eso precedió al momento más comentado de la noche: un altercado verbal entre los peloteros.

 

La actitud de Joe Kelly contra Astros

 

Joe Kelly, escopetero estadounidense, se convirtió en el “infame protagonista” de la velada por reprochables acciones que causaron que se vaciaran las bancas.

 

Primero le dio una base por bolas a Bregman tras tirarle una recta cerca de la espalda, cuando había un out.

 

Después, con dos outs y corredores en el primer y segundo cojín, le tiró una bola rápida cerca de la cabeza a Correa.

 

Kelly ejecutó ese lanzamiento salvaje, que impactó en la pared detrás del home plate, y permitió que avanzaran los efectivos de Houston a la intermedia y la antesala, respectivamente.

 

 

 

No se disculpó con Correa y dejó “la mesa servida” para el incidente que originó el conato de pelea. Empleó una slider de 89 millas por hora (MPH) para ponchar a Correa y “colgar” el cero.

 

Mientras caminaba hacia el dugout de Los Ángeles, Kelly se burló de Correa al sacarle la lengua y, posteriormente, hacer pucheros para comparar al toletero latino con un bebé llorón.

 

Correa empezó a gritarle a Kelly y los beisbolistas de ambas novenas se olvidaron de los protocolos sanitarios ordenados por Rob Manfred, comisionado de MLB, para discutir en el terreno. Los atletas no guardaron la distancia social para evitar contagios de COVID-19, pero tampoco se propinaron golpes.

 

La pelea la evitaron los mánagers Dusty Baker (Houston) y Dave Roberts (Los Ángeles) al hablar con sus pupilos en el momento más tenso del partido. Los pilotos portaron mascarillas en un parque con capacidad para 41.168 aficionados en el que sólo habían imágenes de cartón, debido a las restricciones especiales por la pandemia de COVID-19.

 

Un serpentinero con tendencia a pelear

 

No fue la primera vez que Kelly protagonizó un incidente bochornoso. En abril de 2018, cuando vistió la franela de Medias Rojas de Boston, comenzó una trifulca con el bateador designado Tyler Austin de Yankees de Nueva York.

 

Los patirrojos y los mulos pelearon en el Fenway Park y la MLB le aplicó severos castigos tanto a Kelly como a Austin, porque empezaron incidente. Los multó y también los suspendió.

 

 

Kelly, quien podría ser objeto de una sanción disciplinaria de la MLB por su conducta antideportiva contra Houston, relevó a un venezolano Brusdar Graterol que destacó en la noche de la “vendetta angelina”, gracias su meteórica recta y a su control lució intratable.

 

Graterol, guariqueño, se subió al morrito en el quinto inning y lo retiró por la vía rápida. Ponchó tanto al toletero designado Kyle Tucker como al cátcher Martín Maldonado, antes de dominar con un manso roletazo a George Springer por la vía 43.

 

Los oponentes no pudieron ajustarse a su velocidad, porque seis de los 18 pitcheos que realizó durante su reciente desempeño sobrepasaron las 100 MPH.

 

Brusdar Graterol entró en la historia de Dodgers

 

Graterol, cuyo tiro más rápido alcanzó las 102 MPH y también empleó una slider de 91 MPH para sacar de paso a leñadores los astrales, inscribió su nombre en los libros de historia, al apuntarse el lauro para mejorar a 1-1 su balance en la campaña.

 

Gracias al éxito, se convirtió en el sexto patrio en acreditarse una victoria con Dodgers en los anales de la MLB. De acuerdo con Béisbol Datos, los otros que lo lograron fueron Giovanni Carrara, Ronald Belisario, Wilson Álvarez, Luis Avilán y Carlos Monasterios.

 

Graterol salió airoso en un choque en el que produjo otro hecho importante para Venezuela: el debut de Nivaldo Rodríguez, relevista de Houston. Rodríguez es el nativo 417 que irrumpió en la MLB y el quinto que lo consiguió en 2020.

 

Rodríguez, quien trabajó 2.0 capítulos en blanco, conformó la terna vinotinto que laboró para Houston. Sus compatriotas José Altuve (camarero) y Abraham Toro (bateador emergente y designado) también lo hicieron. El primero se fue de 4-0 y el segundo de 2-0.

 

 

Kenley Jansen le dio un toque de morbo al choque

 

El salvamento se lo apuntó el curazoleño Kenley Jansen (1) tras retirar el noveno inning sin complicaciones. Su ingreso al diamante, mismo del que salió derrotado el dominicano Framber Valdez (0-1), le dio un último toque de morbo al singular careo.

 

Antes del enfrentamiento entre Los Ángeles y Houston, Jansen prometió que no retaría a los cañoneros del cuadro de la Ciudad Espacial, porque se sentía engañado.

 

A su entender, el cetro de 2017 de la MLB debió quedar en poder de Dodgers, porque no ejecutó artimañas ilegales, algo que sí admitió públicamente la gerencia de Astros.

 

Al parecer, se retractó de sus palabras y por eso no ocultó su alegría, cuando Toro entregó el último out con un elevado que capturó el parador en corto Seager para sentenciar un triunfo de una tropa californiana que, al menos el martes, completó una “dulce venganza”.

 

Escrito por: Joseph Ñambre | @JosephSports27

 

Foto: MLB

 

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