José Flores se ganó un chance con los Marineros de la liga japonesa

En el béisbol existen innumerables casos de jugadores que tuvieron que atravesar momentos difíciles y largos procesos de desarrollo antes de conquistar el sueño de competir al máximo nivel y el venezolano José Antonio Flores es uno de los últimos en sumarse a este particular grupo.

El lanzador pasó largos 12 años en el sistema de ligas menores, batallando contra lesiones y otros obstáculos para convertirse en un nuevo grandeliga, pero finalmente ese esfuerzo resultó en vano y no pudo conquistar ese objetivo.

Sin embargo, y de acuerdo con el portal NPB Reddit,  ahora tendrá la oportunidad de participar en la segunda liga de béisbol más prestigiosa a nivel mundial, como lo es la primera división japonesa, después de que los Marineros de Lotte decidieron seleccionar su contrato para la temporada 2020 que iniciará una vez se haya superado la diatriba con el coronavirus.

Flores estuvo durante la pretemporada trabajando con los nautas en condición de invitado pese a contar con un pacto para sus filiales. No obstante, su rendimiento en dicha etapa fue lo suficientemente convincente como para abrirse un cupo en el elenco que forma parte de la Liga del Pacífico en la Nippon Profesional Baseball (NPB).

Flores tuvo infructíferos intentos

La carrera profesional del “Chino” Flores, como se le conoce en el entorno peloteril, comenzó en 2005 cuando firmó con los Indios de Cleveland. Con ellos se mantuvo hasta la campaña del 2013 y nunca pudo avanzar más allá de la categoría Doble A, siempre fungiendo como relevista.

En 2014 tuvo una fugaz pasantía con la organización de los Atléticos de Oakland, que llegaron a invitarlo a sus Spring Trainning sin mayores consecuencias.

Ese año tuvo experiencia tanto en Doble A como en Triple A. En ambas ligas sus números globales  no fueron malos, con récord de 3-3 y 3.86 de efectividad, insuficiente para ganarse el ascenso.

Para 2015 fueron los Rojos de Cincinnati los que optaron por otorgarle un nuevo chance, pero una lesión impidió que si quiera apareciera en un encuentro en las granjas de los escarlatas, que en plena campaña lo pusieron en libertad.

Al criollo le costó conseguir trabajo en ligas menores

Una vez recuperado de las dolencias físicas, Flores no pudo conseguir trabajo al sistema organizado e la MLB y fue entonces cuando decidió emigrar al circuito mexicano en 2016, donde actuó con los Rieleros de Aguascalientes

Con el club azteca no arrojó grandes dividendos con 3 triunfos y 6 derrotas, amén de 4.54 en porcentaje de carreras limpias admitidas. Empero, demostró estar saludable y eso le valió para que los Gigantes de San Franciscos e fijaran en sus servicios y lo contrataran para el certamen del 2017.

Fue precisamente con los colosos de la bahía con los que pasó sus últimos dos torneos (2017-2018) antes de emigrar a territorio asiático para mantenerse activo.

En 2018, Flores jugó con la escuadra de Toyama en el circuito independiente japonés BC League, a donde acudieron los Marineros para fijarse en su persona y convidarlo a probar suerte en la primavera nipona.

Escrito por: Redacción Sports Venezuela

Foto: NPB

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